Pudiendo legalmente haber duplicado el volumen de construcción, optamos por limitar la ocupación del suelo en menos de un 22% y dedicar el resto, más del 78% a las zonas comunes y preservadas. Enfocamos el emprendimiento a sus vistas al mar, consiguiendo que todas las viviendas fueran esquina y disfrutaran lo máximo posible de la luz natural.